miércoles, junio 19, 2024

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Seguridad en inyectables

Miles de personas se inyectan medicamentos usando agujas y jeringas que, de no hacerlo correctamente, podrían afectar la salud e incluso podría poner en riesgo la vida de las personas. Una inyección segura y libre de riesgos es aquella, que cumple ciertas condiciones en la preparación del material necesario, la preparación del inyectable, elección del lugar de la inyección y la administración del medicamento.

Por el Licenciado: Julio Mendigure Fernandez 1

1) Disponer un ambiente limpio, con suficiente iluminación para la preparación del inyectable. Tener antiséptico, jeringas, agujas, gasa o algodón, ligadura y esparadrapo. El material debe estar en paquetes cerrados, estériles y una vez utilizados, se desecha.

2) Para la preparación del inyectable, es necesario lavarse las manos o usar alcohol al 70% y la utilización de guantes durante la preparación y administración de la inyección para minimizar el riesgo de contaminación de los medicamentos. Es importante, reconocer que las jeringas tienen tres partes: la lengüeta de apoyo, el émbolo, el cuerpo milimetrado para 1, 3, 5, 10 y 20 ml y el cono para conectar con la aguja.

3) A su vez, las agujas tienen un cono y un cuerpo metálico, cuyo calibre, longitud son variables y se eligen según el ciclo de vida de la persona y tipo de medicamento. También tiene el bisel para determinar el tipo de corte que se producirá al momento de atravesar las capas de la piel. Se recomienda el uso de una aguja para cargar el medicamento y otra para la administración del medicamento, para asegurar la esterilidad y disminuir el dolor por el despunte de la aguja.

4) Los medicamentos pueden venir en ampollas o viales. Las ampollas suelen tener un cuello largo mientras que los viales tienen cuello corto coronado por un tapón de plástico duro forrado por un metal externamente. En el caso de las ampollas, la carga de los medicamentos es con la aspiración del líquido a través de la abertura que se crea al momento de quebrarlo por el cuello. En el caso de los viales, se debe de inyectar previamente en su interior un volumen de aire igual al volumen de la sustancia que albergan y que se desea extraer.

5) De ninguna manera es aceptable el reúso de las jeringas y agujas; por las infecciones que podrían desencadenarse por la contaminación de los viales y soluciones.

Inyectables a partir de una ampolla

Con el objetivo de asegurar una inyección segura de un medicamento a partir de una ampolla, se recomienda aplicar las siguientes instrucciones:

  • Coja la ampolla y golpee suavemente su parte superior con un dedo, así todo el contenido pasará a la parte inferior del recipiente.
  • Coloque una gasa pequeña o torunda de algodón alrededor del cuello de la ampolla con el fin de evitar un posible corte.
  • Sujete la ampolla con la mano no dominante y rompa el cuello de la ampolla.
  • Coja la jeringa que previamente había preparado con la aguja de carga e inserte ésta en el centro de la boca de la ampolla. No permita que la punta o el cuerpo de la aguja toquen el borde de la ampolla.  Si ello sucede, deseche el material y reinicie el procedimiento.
  • Incline ligeramente la ampolla y vaya aspirando el medicamento con la jeringa.  Recuerde que para movilizar el émbolo no debe apoyarse en éste, sino en las dos lengüetas que posee la jeringuilla: la del propio émbolo y la del cuerpo.
  • Una vez cargado todo el medicamento, saque la aguja de la ampolla.  Sostenga la jeringa con la aguja apuntando hacia arriba para que el líquido se asiente en el fondo de la primera.  Golpee la jeringa con un dedo para favorecer que asciendan las burbujas de aire que se puedan haber aspirado.  Tire levemente del émbolo para que si queda algo de líquido en la aguja éste caiga al cuerpo de la jeringuilla.  Ahora empuje suavemente el émbolo hacia arriba para expulsar el aire, procurando que no se pierda nada del líquido.  Ya tiene el medicamento cargado.
  • Proceda ahora a cambiar la aguja de carga por la que vaya a utilizar en el paciente.  No se recomienda purgar la jeringuilla con esta última pues hay soluciones que, al contacto con el metal, se cristalizan y obstruyen la aguja.

Inyectables a partir de un vial (frasco)

Con el objetivo de asegurar una inyección segura de un medicamento a partir de un vial, se recomienda aplicar las siguientes instrucciones:

  • Conecte la aguja de carga a la jeringa elegida y luego retirar el protector de la aguja.
  •  
  • Cargue la jeringa con un volumen de aire equivalente al volumen de sustancia que vaya a extraer.
  • Retire la tapa metálica del vial y desinfecte la parte que queda expuesta con un antiséptico.
  • Inserte la aguja por el centro del tapón (es más delgado y más fácil de penetrar) e inyecte el aire en el vial sin dejar que el émbolo se retraiga. 
  • Procure que el bisel de la aguja quede por encima del medicamento, sin introducirse en ella, dado que esa forma evita la formación de burbujas y se facilita la extracción posterior del líquido.
  • Sujete el vial con la mano no dominante a la vez que con la otra sujeta firmemente la jeringa y el émbolo.
  • Invierta el vial y mantenga la aguja en la misma posición. Ahora, al haber invertido el vial, quedará cubierta por el líquido (se previene la aspiración de aire).
  • Permita que la presión positiva del aire introducido llene poco a poco la jeringa con el medicamento (la presión impulsa el líquido hacia la jeringa y desplaza el émbolo). 
  • Retire la aguja del tapón del vial. A veces la presión existente en éste puede hacer que al realizar esta maniobra salga algo de líquido y nos salpique. 
  • Si lo que ha extraído es el medicamento, entonces terminó el procedimiento de carga.  Si lo que ha extraído es el disolvente y ahora tiene que introducirlo en el vial del medicamento, actúe siguiendo los pasos que se han detallado hasta ahora.  La única diferencia es que no tendrá que cargar la jeringa con aire, pues ya la tiene cargada con el disolvente.
  • Purgue la jeringa para dejar listo para la inyección del medicamento.

Existen diferentes zonas del cuerpo donde aplicar una inyección intramuscular (IM), la que tiene menos riesgos, es la zona del glúteo.

Si se divide el glúteo en 4 Cuadrantes, la parte del glúteo superior-exterior es la zona óptima (cuadrantes en color verde en la imagen superior). Concretamente 2 ó 3 centímetros por debajo de la linea del cinturón.

Es muy importante después de la punción intramuscular poner una gasa y aplicar presión en la zona local, almenos 1 minuto, por 2 motivos:

1) En primer lugar para evitar un sangrado.

2) En segundo lugar para evitar una perdida de medicamento inyectado y que este salga al exterior por este mismo sangrado [reflujo por sangrado].

[1] Licenciado en enfermería y magíster en salud pública.

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