Todos conocemos una persona cercana o lejana que padeció cáncer de mama. Algunas de ellas salieron victoriosas frente a este terrible mal. Otras perdieron la batalla. Hoy día existen diagnósticos, tratamientos y pronósticos que auguran un buen resultado a las pacientes con cáncer de mama. Hay mucho que se puede hacer para evitar este padecimiento. Según un valioso estudio del Hospital Solca de Guayaquil en el año 2020, la incidencia del cáncer de mama figuraba en primer lugar entre las mujeres tratadas en dicha institución. Tal es así, que el 25,9% correspondía al cáncer de mama mientras que el 16,7% señalaba como causa el cáncer de cuello uterino.
Riesgos
“El cáncer de mama es causado por una combinación de factores“, dice la Dra. Montserrat García-Closas, investigadora de cáncer en el Instituto Nacional del Cáncer de España, ella agrega qué: “Los genes, el estilo de vida y el entorno contribuyen al riesgo y, los investigadores están tratando de comprender mejor el papel que desempeña cada uno de estos factores”.
Las personas con antecedentes familiares de cáncer de mama tienen un mayor riesgo de padecer la enfermedad. Algunas nacen con versiones raras de ciertos genes que las ponen en alto riesgo. Entre ellos están los genes BRCA1 y BRCA2. “Pero la inmensa mayoría de las pacientes no tienen antecedentes familiares ni ningún gen conocido que provoque cáncer“, explica la Dra. Margaret Gatti-Mays, especialista en el tratamiento del cáncer de mama en la Universidad Estatal de Ohio.
Por ello, los investigadores también buscan combinaciones de genes que puedan conducir al cáncer de mama. “Las mujeres pueden heredar cientos o miles de versiones comunes de genes que tienen cada uno efectos minúsculos, pero que combinados pueden suponer un riesgo considerable de desarrollar cáncer de mama“, afirma la Dra. García-Closas.
Muchos factores a las que está expuesto un ser humano a lo largo de su vida, pueden dañar los genes que controlan el funcionamiento de las células. Entre otros factores, se incluyen: la edad, químicos, radiación, tabaco, alcohol, obesidad, alimentación.
A medida que se envejece, el cuerpo ha tenido suficiente tiempo para almacenar daños. En tal sentido, el proceso normal de envejecimiento puede generar cambios en las células y favorecer el desarrollo de cáncer.
Debido a que el daño a sus genes se acumula lentamente con el tiempo, existen muchas oportunidades de prevención. No fumar, mantener un peso saludable, hacer suficiente actividad física, limitar el alcohol y llevar una dieta nutritiva están interrelacionados en la prevención del cáncer. Todo ello son cosas que también ayudan a vivir una vida saludable.
Puntos importantes en la prevención
- Evitar factores de riesgo y aumentar los factores de protección ayuda a prevenir el cáncer.
- Los siguientes son factores de riesgo del cáncer de mama:
- Edad avanzada.
- Antecedentes personales de cáncer de mama o enfermedad benigna de la mama (no cancerosa).
- Riesgo heredado de cáncer de mama.
- Tejido de la mama denso.
- Mayor exposición al estrógeno como consecuencia de los antecedentes de reproducción.
- Terapia hormonal para los síntomas de menopausia.
- Radioterapia dirigida a la mama o el pecho.
- Obesidad.
- Consumo de bebidas alcohólicas.
- Los siguientes son factores de protección del cáncer de mama:
- Menor exposición al estrógeno como consecuencia de los antecedentes de reproducción.
- Terapia hormonal que solamente tiene estrógeno después de una histerectomía, moduladores selectivos de los receptores de estrógeno, o inhibidores e inactivadores de la aromatasa.
- Mastectomía para disminuir el riesgo o profiláctica.
- Ablación ovárica.
- Hacer suficiente ejercicio.
- Alimentación adecuada.
- Estudios clínicos médicos y sus diferentes ayudas diagnósticas.
- No está claro si lo siguiente afecta el riesgo de cáncer de mama:
- Anticonceptivos hormonales.
- Sustancias químicas en el ambiente.
Diagnóstico por imágenes
La detección temprana del cáncer puede aumentar las posibilidades de tratarlo y curarlo. Las mujeres con alto riesgo de padecer cáncer de mama debieran realizar pruebas de detección a una edad más temprana que la mayoría, o con mayor frecuencia.
Las mamografías son la forma habitual de detectar el cáncer de mama. Un estudio llamado TMIST, está comparando si las mamografías en 2D ó en 3D son mejores para la detección. Las mamografías en 2D se toman desde dos lados de la mama mientras que las de 3D cubren diferentes ángulos alrededor de la mama. Luego, una computadora construye una imagen en 3D.
Las imágenes por resonancia magnética (IRM) se utilizan a veces para examinar a las mujeres con alto riesgo de cáncer de mama. Las IRM pueden crear una imagen más clara de la mama y no utilizan radiación.
Hábitos
Cuando se trata de prevenir el cáncer, se aplica el dicho “eres lo que comes”, dice la Dra. Jill Reedy, investigadora del Instituto Nacional del Cáncer de EE.UU. Ella estudia la dieta y el cáncer y agrega: “No resulta ser sólo cuestión de dieta sino el estilo de vida, incluido el peso y la actividad física ya que existe mucha evidencia de que mantener un estilo de vida saludable tiene el potencial de reducir el riesgo de cáncer”.
Por ejemplo, el exceso de peso puede aumentar la inflamación del cuerpo. Se cree que la inflamación a largo plazo incrementa el riesgo de cáncer. Así mismo, el exceso de peso también puede aumentar los niveles de ciertas hormonas y niveles altos de estas hormonas pueden aumentar el riesgo de cáncer de mama.
Por su lado, la actividad física reduce el riesgo de ciertas clases de cáncer, independientemente de sus efectos sobre el peso. Esto puede deberse a que el ejercicio podría reducir la inflamación, el estrés y otros factores que pueden dañar las células.
En cuanto a la calidad general de la dieta, es preferible: elegir frutas y verduras así como cereales integrales, proteínas magras y aceites saludables. Limitar el alcohol, los azúcares añadidos, las grasas saturadas y el sodio.