En Ecuador, cada medicamento que llega a una farmacia es el resultado de años de investigación, controles estrictos y exigentes procesos regulatorios. La industria farmacéutica se caracteriza por su alto nivel de supervisión: cada producto atraviesa un amplio recorrido científico, técnico y legal antes de estar disponible para los pacientes. Pero, para que esa seguridad se preserve en todo momento, es esencial que las adquisiciones se realicen únicamente a través de distribuidoras debidamente autorizadas. Cuando no se respeta este principio, puede surgir el riesgo de incorporar productos sin la trazabilidad adecuada, incluidos medicamentos falsificados. Así, el compromiso con la calidad no termina en la fabricación, sino también en la responsabilidad con la que se elige el origen de cada compra.

Para graficar su magnitud, conviene mirarlo como lo que es: la industria farmacéutica es un engranaje riguroso y perfectamente articulado, pieza tras pieza, desde el laboratorio hasta el paciente.
Del laboratorio al paciente: un trayecto que no admite rupturas
- Investigación científica: miles de moléculas estudiadas hasta identificar una con verdadero potencial terapéutico.
- Evaluación preclínica: pruebas exhaustivas de seguridad y toxicidad antes de cualquier uso en humanos.
- Ensayos clínicos (Fases I–III): estudios controlados en personas para demostrar eficacia y confirmar seguridad.
- Aprobación sanitaria: revisión técnica por la Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria bajo el marco del Ministerio de Salud Pública del Ecuador.
- Producción bajo Buenas Prácticas de Manufactura: control de calidad estricto y trazabilidad por lote.
- Buenas Prácticas de Almacenamiento y Distribución oficial autorizada: transporte y almacenamiento con custodia verificable hasta la farmacia.
- Buenas Prácticas de Almacenamiento (BPA): control de temperatura y humedad, rotación adecuada, orden por lotes y fechas de vencimiento, registros documentales.
- Buenas Prácticas de Dispensación (BPD): validación responsable, revisión final del producto, orientación clara al paciente y registro de entrega.

Si se suman auditorías, estudios de estabilidad, farmacovigilancia y controles internos, puede haber centenares de verificaciones antes de que una caja de medicamentos llegue al mostrador. Cada paso protege la vida.
Sin embargo…
No todos los medicamentos recorren ese camino luminoso. Algunos cruzan fronteras invisibles, cambian de manos sin registro y llegan disfrazados de oportunidad. Pero no curan. Engañan. Y a veces, matan.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que 1 de cada 10 medicamentos en países de ingresos bajos y medianos es subestándar o falsificado, con dosis incorrectas, ausencia de principio activo o incluso sustancias tóxicas.
| País / Subregión | % estimado de medicamentos falsificados* | Nivel de riesgo |
| Chile / Uruguay | < 5 % | 🟢 Bajo |
| Argentina | 5 – 8 % | 🟡 Moderado |
| Brasil | 8 – 12 % | 🟡 Moderado |
| Colombia | 10 – 15 % | 🔴 Alto |
| Ecuador | 10 – 15 % | 🔴 Alto |
| Perú | 15 – 25 % | 🔴 Alto |
| Bolivia / Centroamérica | 20 – 30 % | 🔴 Muy alto |
| Promedio regional | 10 – 15 % | 🔴 Alto |
Medicamentos más falsificados
- Antibióticos.
- Antiinflamatorios y analgésicos.
- Antipalúdicos.
- Hormonas.
- Medicamentos de alto costo.
- Productos para disfunción eréctil.
- Vitaminas y suplementos.
- OTC.
El antibiótico falsificado es especialmente peligroso: no solo falla en curar, sino que fortalece la resistencia bacteriana, multiplicando riesgos para toda la comunidad. A nivel mundial, se estiman centenares de miles de muertes anuales asociadas directa o indirectamente a medicamentos falsificados. Incluso cuando no matan, erosionan la confianza. Y la farmacia vive de confianza.

La región andina y el riesgo invisible
En América Latina, el riesgo de falsificación oscila entre 10 % y 15 % en contextos de alta informalidad comercial. Los focos más peligrosos son:
- Mercados informales.
- Venta ambulante.
- Redes sociales.
- “Delivery” sin respaldo legal.
- Proveedores no autorizados.
El país no es el único factor. La verdadera línea divisoria es el circuito de suministro. Una farmacia legal puede convertirse en punto de riesgo si compra fuera de la red oficial.

La prevención comienza en la compra
Obligaciones esenciales para farmacias ecuatorianas:
- Comprar única y exclusivamente a distribuidoras oficiales autorizadas.
- Verificar registro sanitario vigente emitido por ARCSA.
- Exigir factura legal y documentación de trazabilidad.
- Revisar lote, fecha de vencimiento y sellos de seguridad.
Nunca abastecerse de mercados paralelos o proveedores informales. La aparente “oportunidad comercial” puede derivar en cierre del establecimiento, sanciones, procesos penales, daño reputacional y riesgo directo de muerte para pacientes.

En resumen
El profesional de farmacia, no sólo dispensa medicamentos: protege vidas. El profesional de farmacia, no solo entrega una caja: entrega confianza. Fortalecer la cultura de compra responsable, siempre a través de canales oficiales y con garantía sanitaria, es la barrera más sólida contra la falsificación. Entre la molécula y el paciente hay años de ciencia. Entre la farmacia y el paciente, solo hay una decisión.


