No todas las planchas son iguales. Si alguna vez ha salido de su casa con el cabello brillante, suave y perfectamente liso para que a las pocas horas vuelva a encresparse, sabrá que la elección de la herramienta marca la diferencia.
Entre las más buscadas destacan dos modelos que generan auténtico debate: la plancha de vapor y la plancha de cerámica. ¿Cuál es mejor para su cabello? ¿Y cuál resulta más respetuosa con el mismo? A continuación, una breve referencia de cada una.

Características de las planchas
Antes de entrar en comparaciones, conviene recordar que el objetivo de una plancha es alisar el cabello aplicando calor, pero cada tecnología lo hace de manera distinta. Existen placas de titanio, recubrimientos cerámicos, modelos con iones… Sin embargo, las de vapor y las de cerámica se han consolidado en las últimas temporadas por combinar eficacia y cuidado.
Eso sí, no todas se comportan igual con cada tipo de cabello. Lo más recomendable es conocer cómo trabaja cada una para evitar resultados inesperados.
La plancha de vapor
Funciona de manera similar a una plancha de ropa, pero en versión estética. Emite vapor de agua mientras se desliza por el cabello, lo que ayuda a mantener la hidratación durante el alisado y a suavizar la fibra capilar. No solo alisa, sino que contribuye a sellar la cutícula con humedad, evitando un resecamiento excesivo.
Ventajas principales
- Acabado más pulido y brillante.
- Ideal para cabellos gruesos, encrespados o rizados.
- Permite trabajar a temperaturas algo más bajas gracias al apoyo del vapor.
- Puede resultar beneficiosa en cabellos secos o dañados.
Inconvenientes
- Suele ser más voluminosa y pesada.
- Requiere rellenar el depósito de agua.
- Un uso inadecuado o excesivo puede debilitar cabellos muy finos por la combinación de humedad y calor.

La plancha de cerámica
La plancha de cerámica es un clásico que no pasa de moda. Sus placas distribuyen el calor de forma uniforme, evitando los temidos puntos calientes que pueden quemar mechones. El resultado es un alisado homogéneo y rápido, con menor riesgo de daño si la temperatura se ajusta correctamente.
Ventajas principales
- Distribución uniforme del calor.
- Adecuada para cabellos finos o medianos.
- Más ligera y práctica para viajes o retoques rápidos.
- Funciona bien para uso frecuente si se emplea protector térmico.
Inconvenientes
- En cabellos muy rizados o gruesos puede requerir varias pasadas.
- Más pasadas implican mayor exposición al calor.

Materiales eficaces y sus características
Al buscar la plancha adecuada, conviene prestar atención a la calidad de las placas:
- Cerámica pura: más suave con el cabello y con reparto estable del calor.
- Cerámica con turmalina: genera iones negativos que ayudan a reducir el encrespamiento y aportar brillo.
- Modelos de vapor con placas combinadas: suelen integrar cerámica y otros materiales para optimizar el sellado de la cutícula.
En todos los casos, la temperatura regulable es fundamental:
- Cabello fino: no más de 180 °C.
- Cabello grueso o rizado: hasta 210 °C como máximo.
- Nunca conviene superar esa cifra.


